viernes 16 de mayo de 2008

Estrenos en España del 16 de Mayo de 2008

Sentencia de muerte
James Wan (Kevin Bacon, Kelly Preston)
Un adolescente es asesinado cruelmente delante de su padre. Éste, único testigo de la masacre, intentará vengarse y acabar con cada uno de los implicados en el homicidio, con imprevisibles ... (+)

No tan duro de pelar (Drillbit Taylor)
Steven Brill (Owen Wilson, Leslie Mann)
Unos jóvenes poco populares deciden contratar a un guardaespaldas de poca monta (Owen Wilson) para que les proteja de unos matones que les están haciendo la vida imposible. Todo empieza el primer día ... (+)

Honeydripper
John Sayles (Danny Glover, Lisa Gay Hamilton)
En la Alabama rural de 1950, el pianista y dueño de un pequeño bar, el Honeydripper, espera salvar su local de la ruina contratando al más famoso guitarrista de blues del momento, Guitar Sam. Cuando ... (+)

Una chica cortada en dos
Claude Chabrol (Ludivine Sagnier, Benoît Magimel)
Gabrielle Deneige (Ludivine Sagnier) vive en Lyon con su madre Marie (Marie Bunel), una librera que ha criado sola a su hija. Gabrielle, una joven encantadora y espiritual, es la “mujer del tiempo” ... (+)

Una noche para morir
Nelson McCormick (Brittany Snow, Johnathon Schaech)
La mágica noche con que sueñan todas las estudiantes de instituto se convierte en una pesadilla para Donna Keppel (Brittany Snow), cuando el obseso psicópata que mató a toda su familia se escapa de ... (+)
Sultanes (Sultanes del Sur)
La crisis carnívora
La isla de las almas perdidas
El cielo dividido

lunes 12 de mayo de 2008

Tropa de Élite

Tropa de Élite (Brasil – 2007 – José Padilha)



“La policía es corrupta”. ¿Quién no ha escuchado, dicho o pensado esto alguna vez? Desde la experiencia personal, familiar, la oficina, un país entero, esta misma idea supera las fronteras geográficas y culturales, compartiendo a su paso una triste realidad. Sin embargo la pregunta obligada, es porqué es así. Culpar, juzgar, señalar, sin entender las razones que la causan, es siempre un tratamiento ligero.
Tropa de Élite, es una película más sobre este tema, pero su valor radica en el punto de vista adoptado por el director (José Padilha): está contada por un policía, desde las mismas entrañas de una de las organizaciones especiales que día a día combaten una guerra urbana sin fin en Río de Janeiro. Una guerra soportada sobre todo por el tráfico de drogas, la vista gorda de la policía y la complicidad de muchos más, que conocen, que saben, usan esta situación y, por supuesto, todos la callan.
La historia comienza con policías de la PM (Policia Militar) que se adentran en una favela (barrios marginados) en plena fiesta funk, mientras una voz en off los acompaña. Vemos a los jóvenes cariocas disfrutando de una noche más, que termina en un desastre. Para poder entender la razón de este caos, se hace necesario volver atrás en el tiempo. Así es como se nos presentan los protagonistas principales: El Capitán Nascimento (Wagner Moura) de la BOPE (Batallón de Operaciones Policiales Especiales de la PM); Neto (Caio Junqueira) y André (André Ramiro), idealistas aspirantes a ingresar primero a la PM y luego a la BOPE; y María (Fernanda Machado), una estudiante de derecho, bella, de buena familia, que dirige una ONG desde las mismas entrañas de una favela.
Tres mundos con realidades separadas, pero que la vida reúne circunstancialmente, revelando poco a poco, la visión que unos tienen de los otros en sus propias caras. ¿Cambiará sus miradas esta experiencia? Un Capitán que busca desesperadamente un reemplazo, dos policías que quieren combatir la corrupción, una estudiante que desea ayudar a los más desfavorecidos. Todos tienen buenas intenciones, pero es difícil saber si podrán pasar la prueba.
Basada en un libro que ex policías de la PM y BOPE escribieran con el mismo nombre, si bien la historia no es desconocida, detalla con minuciosidad la retorcida telaraña de la Institución Policial de Rio de Janeiro. Abandonada a su suerte en muchos aspectos por los gobiernos, sobre todo en lo presupuestal por lo que se percibe en la película, se dedica a sobrevivir como mejor pueda. Si bien la mirada es crítica, invita a la reflexión: cuánto es cómplice de esta “sobrevivencia” el mismo sistema perverso y cuánto el ciudadano común. El círculo se cierra: la policía no se mete en los territorios de las favelas, los traficantes de drogas pagan por esta “ceguera” y los revendedores de drogas van a las favelas a comprar. Pero ese es uno de los círculos. Están los otros, donde los policías de menor categoría “venden” sus servicios de protección a los comerciantes, los más altos mandos se “venden” a los políticos, y finalmente, los policías que inician, “venden” lo que pueden sacar de la propia Institución.
Rodada en distintas favelas de Rio de Janeiro, la filmación duró 10 semanas, y el presupuesto rondó los seis millones de dólares, ambos números elevados para la industria cinematográfica en Brasil. Los actores, mezcla de actores profesionales y gente común, ex traficantes reconvertidos, fueron todos sometidos a larguísimos procesos de estudio e improvisación para sus papeles. Y por supuesto, los BOPEs de la película, tuvieron que soportar durante dos semanas el entrenamiento normal del escuadrón: violencia, malos tratos, muchísimo stress, para lograr el efecto deseado por el director: una verdadera Tropa de Élite. Durante la filmación se vivieron momentos de mucha tensión, como cuando una Van, con las armas escenográficas, reales y de utilería, fue secuestrada en la favela Chapéu Mangueira.
El director, que además co-produjo y co-escribió el guión, ya era conocido en Brasil por la temática de sus trabajos. Ya en el 2002, su documental Omnibus 174, ganador de 10 premios en Brasil e internacionalmente, trató el tema de la violencia. Basado en un hecho real, del secuestro de un autobús de pasajeros a plena luz del día de la ciudad carioca, a manos de un joven armado, terminó también en un drama. Padilha sorprende al público, narrando la historia desde la visión del secuestrador.
Repite la sorpresa en esta nueva película, tomando una narración diferente, por la cual se llevó el Oso de Oro en el Festival de Berlín de este año (2008). La música, a cargo de Pedro Bromfman, es un elemento que juega un papel muy interesante en el desarrollo de la película, ya que desde el inicio, además del contagioso ritmo, es una voz más que dá información de contexto al espectador.
Como dato curioso, una copia de esta película fue robada tres meses antes de su liberación oficial, en una versión aún sin terminar, y fue vista por más de tres millones de personas. La venta pirata se hacía bajo la consigna “véala antes que la policía la censure”. No era del todo mentira, la BOPE demandó al director por las escenas de violencia, pero finalmente el juez a cargo del caso, decidió a favor de la presentación, sin censura, de la película que se convertiría en la más vista en los cines de Brasil del 2007.
Definitivamente una película que vale le pena ver este verano. Cruda, violenta y realista, ofrece la visión desde adentro, donde nadie es bueno, donde la solución al problema real parece imposible y donde todos los involucrados tienen razones, de peso o no, para hacer lo que hacen. Sin embargo, no justifica, solo informa, dice lo que todos saben, pero muchos eligen ignorar. Será entonces, interesante saber si además del problema original - la corrupción policíaca – las causas de la misma también son cultural y geográficamente compartidas más allá de las fronteras que nos separan de este enigmático país.


Guillermina Montanari

sábado 10 de mayo de 2008

The big shave un Scorsese primigenio

The big shave 1967




Estamos hablando, aquí, de un cortometraje, un trabajo de aprendizaje, un trabajo también de cariz y perfil muy juvenil, tan impulsivo como, paradójicamente, profundamente experimental. Es el primer trabajo como realizador de Martin Scorsese que obtuvo una verdadera repercusión, eso sí, en ámbitos reducidos, siempre certámenes o festivales. Parte de su repercusión se debe, también, a las connotaciones políticas del cortometraje, hijo de su época: la convulsión social que la guerra de Vietnam provocó en los Estados Unidos se refleja tanto en Afeitado apurado como en muchísimas otras obras de esa época. En el cortometraje (cuarto trabajo de Scorsese después de otras piezas como Vesuvius VI, What’s a nice girl like you doing in a place like this? y It’s not just you, Murray!), el único personaje es un hombre joven que aparece en escena tras varios segundos dedicados, al detalle, a mostrarnos un cuarto de baño blanco, impoluto, insultantemente brillante. Tanto es así que, por unos instantes, el espectador puede dudar de si la imagen es en color o en blanco y negro. La entrada del personaje masculino rompe esa duda. El tono del cortometraje, hasta aquí, es también aséptico, incluso alegre, quizá, por el I can’t get started de Bunny Berigan que suena, sucio pero entrañable, en la banda sonora. A partir de aquí, el protagonista se limitará a cubrir su rostro con espuma para posteriormente afeitarse. Una vez termine, vuelve a empezar, provocándose primero pequeños cortes y, enseguida, una auténtica sangría. El contraste del fuerte color rojizo (voluntariamente artificial) de la sangre sobre el blanco general del lavabo y todo el cuarto de baño multiplica el efecto y objetivo de las imágenes.
Esta simple anécdota fue planificada por Scorsese como una metáfora del papel del ejército estadounidense en Vietnam. De hecho, temiendo que el mensaje pudiera ser demasiado críptico, el realizador neoyorquino pensó en cerrar el corto con imágenes de archivo de la propia guerra, pero finalmente prefirió eludir un recurso tan burdo, por evidente, y zanjar esa alusión al verdadero poso temático de la cinta con un rótulo que acompaña los créditos finales: Viet’67.
Afeitado apurado le reportó a Scorsese varios reconocimientos en distintos festivales, incluido el premio Age D’Or en el Festival Experimental de Knokke-le-Zoute, que entre otras cosas le supondría la obtención de diez latas de película. Éste y otros galardones, con sus correspondientes premios en metálico, le brindaron al director de Toro salvaje la oportunidad para dar el salto al largometraje: El resultado se titularía Who’s that knocking at my door?

(Extraido de cinedesiempre, de Luis Artola)

Mucho Speed y poca Chicha


Uno de los grandes iconos cinéfilos de finales del pasado siglo son los hermanos Wachowski , que con tan solo una película (olvidemos el resto de su filmografía como si nunca hubiera existido), Matrix, revolucionaron la forma de hacer cine de acción. Estos visionarios no eran más que, como Tarantino, fanáticos y fagocitadotes del cine de acción que nos llega de Oriente. De ahí parten la mayor parte de sus hallazgos, de evolucionar el lenguaje de estas películas y aplicarlo al gusto de las masas. En Speed Racer vuelven a adaptar Una serie japonesa de Tatsuo Yoshida (aquí conocida como ‘Meteoro’). La película narra las peripecias de un piloto de carreras en un futuro incierto y distópico. La historia es básica, ganar etapas con la oposición de un gran magnate que amaña las carreras, todo ello aderezado con historia de amor y valores familiares muy al gusto yankie.


No les ha quedado mas remedio que lanzar la película como una obra infantil, dado que la historia no daba para más, por mucho que añadamos un orangután y un niño repelente a la composición del film. Formalmente sorprende, no tanto por la recreación digital de este mundo futuro o las carreras de automóviles, que muchas veces recuerdan a los micromachines, sino por la transición formal entre escenas y un montaje arriesgado para este tipo de productos.


Cada vez queda mas claro que lo de los Wachowski fue flor de un día y que una buena idea no puede sostener 129 largos minutos de metraje. Eso si, ver a Cristina Ricci siempre es un placer. Como adulto me aburrí soberanamente, mis hijos, como niños, echaban sus cabezaditas entre carrera y carrera. ¿A quién va dirigida esta película?

Como locos... a por la taquilla.


Si alguna vez alguien se atreviera a escribir un diccionario con las peores películas del siglo, sin dudad Como locos... a por el oro seria una de las seleccionadas. De acuerdo que el cine de palomitas y coca cola esta pensado ideado y realizado para el gran publico, bajando el listón de la calidad en post de la diversión mas plana y el mas absoluto de los desparpajos. Pero este film es una tomadura de pelo de principio a fin. Es imposible acumular tal cantidad de despropósitos en una cinta, desde la nula química que desprenden sus protagonistas, Matthew McConaugheyy Kate Hudson, hasta un guión inexistente que, y nunca mejor dicho, esta lleno de lagunas. La historia es lo de menos, se han limitado a plagiar el guión de Sahara, Indianas Jones y demás influencias del peor cine del Kurt Russell caza-tesoros de los 80. George Fenton escribe aquí una de sus composiciones mas bufonescas, donde los acordes simples y sampleados solo ayudan a odiar un poco mas el producto. Suerte que de vez en cuando Fenton descansa y da paso a las canciones de Bob Marley, autentico oasis en un gran lodazal. Da pena ver a un grandioso actor como Donald Sutherland metido en semejante subproducto.
Si como fue mi caso, llegan tarde a un gran multicines y la única opción era ver esta película o volverse a casa con las retinas vacías, no lo duden, huyan tan veloces como puedan y no miren atrás.

viernes 9 de mayo de 2008

Estrenos en España del 9 de Mayo de 2008

Speed Racer
Andy Wachowski, Larry Wachowski (Christina Ricci, Emile Hirsch)
"Dirigida directamente a una audiencia familiar (...) una borrosa mezcla de acción de video coloreado y sonidos muy altos, notable únicamente por su prodigiosa técnica. En lo demás, es puro ... (+)

Algo pasa en Las Vegas
Tom Vaughan (Cameron Diaz, Ashton Kutcher)
Dos desconocidos se despiertan una mañana y descubren que se han casado tras una noche de locura y descontrol en Las Vegas, justo después de que uno de ellos haya ganado un jackpot millonario en un ... (+)

Casual Day
Max Lemcke (Juan Diego, Luis Tosar)
El "Casual Day" es una práctica empresarial importada de Estados Unidos. Algunas empresas aprovechan el viernes para hacer un viaje al campo y realizar distintas actividades que fomenten ... (+)

Ausente (Stop-Loss)
Kimberly Peirce (Ryan Phillippe, Joseph Gordon-Levitt)
De vuelta en su hogar en Texas tras combatir en la guerra de Irak, un soldado se niega a volver al frente cuando sus mandos militares le obligan a ello. (FILMAFFINITY) ... (+)

La antena
Esteban Sapir (Valeria Bertuccelli, Alejandro Urdapilleta)
Una ciudad entera se ha quedado sin voz y vive bajo un largo y crudo invierno. Un hombre malvado y sin escrúpulos, el Sr. T.V., dueño absoluto de las imágenes que animan esta ciudad y de una extensa ... (+)
Las chicas de la lencería

Estrenos sin fecha

El próximo 23 de mayo se estrena en nuestro país Antes que el Diablo Sepa que has Muerto, la última película del norteamericano Sidney Lumet, aunque en su país natal ya se estrenó el año pasado. El estreno de la cinta se llevaba retrasando mucho tiempo, pese a que el director es toda una garantía de calidad (recordemos que su ópera prima fue 12 Hombres Sin Piedad, e incluso obtuvo el Oscar Honorífico en 2005).
¿Qué ocurre con las distribuidoras españolas que no son capaces de traer a nuestras fronteras películas como la de Lumet? Sin embargo, lo peor de todo es que no es el único ejemplo con el que nos encontramos estrenos retrasados (e incluso sin fecha). Veámos algunos más:


1. My Blueberry Nights

La última cinta del chino Wong Kar-Wai (Happy Together, Deseando Amar) supone su primera incursión dentro del cine americano, rodada en inglés y con actores como Jude Law, Rachel Weisz o Natalie Portman.
Quizá lo que más llame la atención antes de su visionado es cómo ha conseguido trasladar el director su personal estilo dentro del sistema de estudios Hollywoodiense, con sus guiones improvisados y sin apenas diálogos. Aparte de esto, es la primera producción en la que aparece la cantante Norah Jones como actriz.
Pese a que en Francia llegó el 28 de noviembre de 2007, en España aún no tiene fecha de estreno.


2. I'm Not There

Una de las cintas más esperadas de la temporada, que ya se ha podido ver en países europeos como Suiza o Irlanda, aún no sabemos cuándo llegará a nuestro país.
La última obra de Todd Haynes (Velvet Goldmine, Lejos del Cielo), trata sobre la vida del mito viviente Bob Dylan desde distintas perspectivas, interpretadas por diferentes personajes. Uno de ellos está representado por Cate Blanchett que ganó la Copa Volpi en Venecia el año pasado por este papel. Entre elenco de actores también podemos encontrar a Christian Bale, Richard Gere, Heath Ledger o Ben Whishaw.


3. Youth Without Youth

Quizá el caso más claro de que las distribuidoras en nuestro país no funcionan como deberían se puede observar gracias a esta cinta.
La última producción de Francis Ford Coppola tampoco tiene fecha de estreno en España, pese a que el 26 de octubre del año pasado ya pudiera verse en las salas italianas. Aunque el director no se encuentre en su mejor momento, tanto por la cantidad como por la calidad de sus películas (en los últimos 15 años sólo ha realizado 5 cintas), nos encontramos ante uno de los cineastas vivos más grandes de la Historia del Cine, y sus películas siempre aparecen en esas listas tan ambiguas de las mejores del siglo XX.

Esto sólo son algunos de los ejemplos más claros que mueven la industria del cine actual. El dólar es el que manda, relegando al arte cinematográfico a un segundo plano: ¿Acaso Casi 300 se puede considerar "mejor" que una película la Coppola? ¿O es que lo que realmente busca el público mayoritario de nuestro país es ver ese tipo de cintas donde sólo te sientas a mirar sin esperar a que la obra despierte en ti un sentimiento que te haga plantearte temas de tu vida?
Nadie nos obliga a ver esas cintas, cada uno es libre de elegir lo que quiere consumir, sobre todo en una sociedad donde las posibilidades culturales son casi infinitas. Por tanto la "culpa" de que esas grandes películas no lleguen a las pantallas es exclusiva del público, que es el que decide asistira a verlas o no.